DESAMOR
Hace mucho tiempo que busco excusas para evitar escribirte.
No encuentro el momento, el ánimo, el sitio. Por no encontrar no encuentro ni el papel.
El ordenador ha desterrado el recado de escribir, que hacia que el recibir una carta, sin abrirla, se supiera la procedencia.
Ahora los papeles son blancos, impersonales, con el din como apellido y las micras como peso, sustituyendo al tamaño del contenido y al peso del sentimiento.
Ya tengo el papel, el sitio,… casi las palabras, ahora me falta el valor. Me da miedo verlas escritas. Como en una película, no puedo oírlas al desnudo, a capella, necesito música, no una cualquiera, no puede ser equívoca, tiene que expresar un lamento, un reproche al hado del destino. Suena un fado ¡Que pena que de este preámbulo tan cuidado, me brote con toda la tristeza del mundo YA NO TE QUIERO.
Si no has sabido leerlo en el aire ¿Qué sentido tiene escribirlo¿ El solo hecho de no hacerlo, es ya un acto de amor
.
Y yo sola me convierto en la destinataria de mi propia carta.
Después, soplo al viento los trocitos de papel que desvelaban ,mi secreto.
sábado, 26 de enero de 2008
LA CAMA GENEALOGICA
ATRAPADA
La muerte de la que iba a ser mi suegra, adelanto la boda. Así fue como empezó mi nueva y anodina vida, rodeada de muebles y objetos que me eran ajenos con un compañero que resultó ser tan oscuro como el entorno. No encontraba yo mi sitio en aquella casa y menos aún en el dormitorio, presidido por una enorme cama mudo testigo de nacimientos, muertes, encuentros, desencuentros y lagrimas de varias generaciones, todo un Arbol Genealogico y adornada con la imagen de San José esmaltada en el cabecero.
Con el tiempo y cierta mano izquierda fui cambiando la casa, pero la cama no era negociable, solo con el señuelo de futuras fantasías amorosas , mi marido, consintió su venta. Pero, no eran solo los muebles la causa de mi frustración y puesta a hacer mudanzas, busqué una aventura.
Elegí para el furtivo encuentro un discreto hotel con encanto, la habitación lucía un tanto decadente con gran dosel y muchas cortinas, pero la alfombra junto a la chimenea encendida, resultó un apasionante campo de juegos. No estaba mi corazón hecho a tantos calores y novedades amorosas.
El personal de hotel ayudó a mi flamante galán a tumbarme en la cama, a la espera del galeno.
Y por el túnel de luz cegadora al fondo, por el que dicen transitar los que se debaten entre dos mundos, del que doy fe que existe, oía a mis hijos decir : ¿ Como ha llegado mamá a la cama de la abuela ¿ mientras mi marido, perplejo, fijos los ojos en el Patrón de la Buena Muerte esmaltado en el cabecero, buscaba una explicación sobrenatural a lo ocurrido.
UN CUENTO CON FINAL SORPRENDENTE - NOV-07
La muerte de la que iba a ser mi suegra, adelanto la boda. Así fue como empezó mi nueva y anodina vida, rodeada de muebles y objetos que me eran ajenos con un compañero que resultó ser tan oscuro como el entorno. No encontraba yo mi sitio en aquella casa y menos aún en el dormitorio, presidido por una enorme cama mudo testigo de nacimientos, muertes, encuentros, desencuentros y lagrimas de varias generaciones, todo un Arbol Genealogico y adornada con la imagen de San José esmaltada en el cabecero.
Con el tiempo y cierta mano izquierda fui cambiando la casa, pero la cama no era negociable, solo con el señuelo de futuras fantasías amorosas , mi marido, consintió su venta. Pero, no eran solo los muebles la causa de mi frustración y puesta a hacer mudanzas, busqué una aventura.
Elegí para el furtivo encuentro un discreto hotel con encanto, la habitación lucía un tanto decadente con gran dosel y muchas cortinas, pero la alfombra junto a la chimenea encendida, resultó un apasionante campo de juegos. No estaba mi corazón hecho a tantos calores y novedades amorosas.
El personal de hotel ayudó a mi flamante galán a tumbarme en la cama, a la espera del galeno.
Y por el túnel de luz cegadora al fondo, por el que dicen transitar los que se debaten entre dos mundos, del que doy fe que existe, oía a mis hijos decir : ¿ Como ha llegado mamá a la cama de la abuela ¿ mientras mi marido, perplejo, fijos los ojos en el Patrón de la Buena Muerte esmaltado en el cabecero, buscaba una explicación sobrenatural a lo ocurrido.
UN CUENTO CON FINAL SORPRENDENTE - NOV-07
Suscribirse a:
Entradas (Atom)